jueves, abril 05, 2012

Entendiendo la naturaleza de la tecnorevolución

Buen día.

Ya sabemos qué es la tecnorevolución: el proceso mediante el cual el ser humano se convierte en algo más, a través de la tecnología. Cabe ahora preguntarnos: ¿Por qué nos convertiríamos en algo más? ¿Para qué? ¿Cómo se encauzaría ese cambio? Todas estas preguntas puede explicarse (pienso yo) a partir de la naturaleza humana. Esta naturaleza es el origen de la tecnorevolución.

En este escrito haré aseveraciones que tal vez muchos no compartan, y tienen todo el derecho a no compartirlo. De hecho, insto a las personas que no estén de acuerdo a dar su opinión, pues valoro enormemente las posiciones contrarias y la discusión inteligente. Mientras las opiniones no sean ofensivas, siempre serán bienvenidas :)

Cuando hablo del ser humano, siempre me refiero a él como un ser mortal, finito, limitado, evolutivo y sobre todo, de origen animal. De hecho, no separo al ser humano de los otros animales, sino que los considero en una escala similar. Me he despojado de toda escala de valores derivados de la religión que hacen ver al ser humano como algo divino o descendiente de un dios. El ser humano vino del "barro", y al "barro" ha de ir, entendiendo eso como que el hombre viene de la evolución de seres menos complejos, y cuando muere, simplemente hace parte de la tierra en la que muere y pasa a ser parte del ciclo alimentario normal. Desde esa perspectiva, el hombre evoluciona, y tiene en su esencia principios animales predecibles y necesarios para su supervivencia.



Cuando hablo de la vida, la veo como una consecuencia del universo y sus leyes. No considero que sea un milagro (aunque reconozco que su funcionamiento escapa del razonamiento de cualquiera de nosotros), sino que considero que pasaría, tarde o temprano. En un universo donde existe una ley que condiciona a los átomos a tener siempre la mínima configuración energética (es decir, a ser estables), era de esperarse que se formaran moléculas e interactuaran entre sí. Y con las condiciones apropiadas, era de esperarse también que se produjeran aminoácidos, bases nitrogenadas, y naciera la vida como la conocemos. No se explicar exactamente cómo y por qué la vida se basa en estos componentes, pero lo que sí considero es que la vida surgiría tarde o temprano, sea acá o sea en algún otro lugar de este vasto universo en algún momento del tiempo. La vida es pues, desde esta perspectiva, una consecuencia del universo y sus leyes; y el propósito de la vida, como finalidad última, es permanecer en un estado de estabilidad duradera (es decir, en existir y perpetuarse).

Cuando un organismo "simple" encuentra un entorno que supla sus necesidades, se adapta a ese medio para poder sobrevivir. En esos organismos,si el entorno no varía, no se produce evolución, ya que los mecanismos que impulsan al cambio (variación del genoma por reproducción y mutación) se neutralizan debido a que cualquier nuevo organismo que nazca con cambios en su estructura (gracias a la mutación genética) y no tenga las características apropiadas para vivir en ese medio, rápidamente muere. El genoma, base de la vida en la tierra (La vida depende de muchos otros elementos. Me refiero al génoma exactamente por que es el que contiene las "instrucciones de armado" de los organismos), varía gracias a mutaciones en su estructura que se deben principalmente, al azar (Teoría del caos). La evolución de las especies depende, entonces, de la suerte, del ensayo y el error... y aún así, evolucionamos.



Definimos la evolución como el proceso de adaptación de un organismo a su medio. Siendo así, los organismos que viven en un entorno variable, deben (y ya lo hicieron) desarrollar un medio por el cual puedan adaptarse a los cambios del ambiente mismo. Según el neurofisiólogo Rodolfo Llinas, el cerebro es un sistema que nace con el objeto de permitirle a los organismos moverse en el mundo y predecir cambios del mismo.

También tengo una visión muy diferente de los organismos. Cuando vemos un ecosistema, vemos por ejemplo las plantas que nacen en el borde de un río, que sirven de albergue a las ranas que anidan en sus raíces. Estas ranas, a su vez, alimentan a seres carnívoros (serpientes, por ejemplo), que a su vez, sirven de alimento a otros carnívoros superiores (pájaros), Estos pájaros usan los árboles para sus nidos, y cuando mueren, pasan a ser descompuestos por los carroñeros que fertilizan el suelo donde nace el árbol que sostiene los nidos del ave que acaba de morir (¿por qué estoy hablando de todo esto? En un momento tendremos respuestas :D). Mi visión plantea la idea de que los organismos son ecosistemas, compuestos de diversidad de colonias de micro-organismos (defino micro-organismo como cualquier organismo microscópico, independiente de que sea una célula o no), y que cada colonia de micro-organismos tienen una utilidad dentro del ecosistema mismo, de manera que no somos una unidad, somos una pluralidad de organismos en constante interacción y en simbiosis, una simbiosis lo suficientemente estrecha para que si una sola colonia del ecosistema funcionara mal, todo el ecosistemas se vería afectado. La especialización va a tal extremo, que existenn micro-organismos que dependen enteramente de otros para sobrevivir (tal es el caso de las células de, por ejemplo, el corazón). Todos para uno, y uno para todos. Nuestra conciencia es una consecuencia de ese ecosistema (lo cual plantea la interesante conclusión de que, tal vez, ecosistemas más grandes puedan dar origen a superconciencias. Algo extraño, pero luego hablaremos de eso).


Esas comunidades de micro-organismos explicados en el apartado superior, existen con el propósito de perpetuar la existencia de todas y cada una de las comunidades. Esto plantea la idea de que todos los organismos, independiente de su estructura, tienen la intencionalidad intrínseca (O la predisposición) de vivir por consecuencia del principio de mínima configuración energética (O entropía). A ese principio, lo llamamos "Principio de autoconservación" o PA.

- "Todo organismo trata de permanecer vivo el mayor tiempo posible".



En comunidades de organismos como nosotros, si el sistema completo se desestabiliza, todas las comunidades pueden perecer. Es por eso que, en algunos casos, es mejor sacrificar algunos organismos o algunas colonias, para que la comunidad completa no deje de existir. A este comportamiento lo llamamos el "Principio de conservación". o PC.

- "Todo sistema de organismos trata de permanecer vivo el mayor tiempo posible".

Balsa de hormigas: las de abajo mueren para que las de arriba sobrevivan.

¿Cómo se perpetúa una especie, maximizando sus probabilidades de supervivencia? A través de la muerte. Si una colonia de organismos es, por ejemplo, inmortal, puede vivir eternamente a menos que circunstancias externas lo destruyan o se acabe su alimento. En ese caso, como los organismos dependen entre si para sobrevivir, debe existir un mecanismo que permita que siempre tenga "compañeros" que me ayuden a sobrevivir a mí como organismo y que al mismo tiempo yo los ayude a sobrevivir a ellos. Esta necesidad es, probablemente, el origen de la reproducción (y no solo eso, de la comunicación entre organismos). Sin embargo, si tenemos una comunidad de seres inmortales (inmortales mientras tengan alimento) que se pueden reproducir, pronto la comunidad será tan grande que escasearán los recursos para alimentarla, y toda la comunidad perecería. La muerte en ese caso se perfila como un mecanismo de regulación de la vida de toda la especie, así como la reproducción. Este comportamiento reproductivo lo llamaremos "Principio de reproducción" o "PR".

- "Todo organismo tiende a reproducirse y morir, para cumplir el principio de conservación".



Y el comportamiento comunicativo entro los organismos para permanecer vivos lo llamaremos "Principio de comunicación" o "PO"

- "Todo organismo debe poder comunicarse con sus semejantes para cumplir el principio de conservación".

Las abejas se comunican a través de la danza.
Estos principios plantean algo muy interesante, y es precisamente que los seres humanos, y todos los otros animales, tienen a seguir vivos, trabajar en comunidad, reproducirse y comunicarse, sin importar si son superiores e inferiores. Dejaremos este punto abierto, y pasaremos a otro punto importante antes de definir el origen de la tecnorevolución.

¿Cómo saben los organismos que están realizando acciones apropiadas para su existencia o que, por el contrario, realizan alguna labor en detrimento de su existencia? Sencillo, no lo saben, o al menos, no lo sabían en principio. Los organismos que llevaban a cabo labores en contra de si mismos morían, y aquellos que no, prosperaban y seguían vivos. Era entonces menester encontrar, del alguna forma, un mecanismo que nos indicara (por memoria genética), qué acciones eran perjudiciales para nuestra vida y cuales no. Es así como nacen el placer y el dolor. Sentimos placer al reproducirnos, porque eso nos incentiva a hacerlo constantemente. Sentimos dolor al herirnos, porque a través de la herida podemos morir. Los mecanismos del placer y del dolor se han desarrollado y han evolucionado de manera tal, que han creado mecanismos de defensa y de asociación. Así, cuando nos atacan, sentimos dolor y nos defendemos para evitar más dolor, o por el contrario, sentimos miedo y huimos del dolor. Cuando vivimos una vida que parece estar en consonancia con todas nuestras necesidades básicas como individuo, nos sentimos "felices" o "en paz", es decir, sentimos dosis de placer en repetidas ocasiones, con pocas apariciones, o la ausencia, del dolor. El ser humano, y cualquier organismo, de manera natural, evadirá el dolor y buscará el placer. A eso lo podemos llamar "Principio de búsqueda del placer y evasión del dolor" o el "Principio emotivo".

- "Todo organismo tratará de evadir el dolor y tratará de buscar el placer".

Miedo, una de las emociones para huir del dolor.
Obviamente todas estas reglas tienen casos muy particulares de aplicación. Hay gente que busca el dolor, porque a través de ella siente placer. Hay gente que busca solo el placer, y por esto, se pierde en los vicios y en el hedonismo autodestructivo. Sin embargo, en condiciones naturales, nadie busca cortarse un brazo para disfrutar el dolor físico. De por sí, el organismo trata de buscar mecanismos de defensa (consecuencia del principio de conservación), y en la presencia de acciones destructivas, crea sistemas que lo protejan. A esto le llamamos "fortalecernos". Las emociones, como las conocemos, son mecanismos que nos permiten sobrevivir, reaccionar rápido frente a estímulos externos, y evolucionar.

Y hemos llegado entonces a nuestro asunto principal: La naturaleza de la tecnorevolución. Independiente de lo evolucionados que estemos, del desarrollo intelectual que tengamos, o de los cambios que realicemos, siempre trataremos de existir, de sobrevivir como grupo, de reproducirnos, comunicarnos, buscar el placer, evitar el dolor, y evolucionar. Todo cambio, transformación, revolución o modificación de los patrones de comportamiento de una comunidad o sociedad, tiene bajo de sí estos principios, a los que yo llamo "Hilos conductores".

Los hilos conductores del ser humano son la naturaleza de la tecnorevolución. El hombre usará la tecnología para evolucionar, porque la evolución y la adaptación al ambiente son naturales. Sus desarrollos tecnológicos tendrán que ver con la conservación de la especie, su propio cuidado, la comunicación entre personas, la reproducción de la especie (Si, el sexo entra en este principio. El sexo, los rituales de cortejo, el estilo, y todos comportamientos transversales a esta necesidad serán un impulsor de nuevas tecnologías), y se buscará obtener algún placer o beneficio a través de estos cambios.

Moiras, tejedoras del destino
Es entonces de esperarse evolución en todos los sistemas de comunicación del ser humano (Redes sociales, telefonía celular, videoconferencias, GPS, realidad aumentada, comunicación entre dispositivos, redes de area personal y redes de area corporal, entre otros). También es de esperarse nuevas formas de ocio, nuevas drogas, métodos para estimular el cerebro y producir nuestras propias dosis de placer (Endorfinas), nuevas revoluciones en el campo sexual, así como aplicaciones, juegos, dispositivos y sistemas relacionados indirectamente con el tema. También es de esperarse que se realicen avances relacionados con sistemas de defensa y ataque (La guerra, a mi parecer, no es una muestra de fuerza, sino una consecuencia del miedo), y obviamente, comodidades frente a la vida en la urbe...

Existe un caso particular con el ser humano. Evolucionamos para adaptarnos a nuestro ambiente, pero particularmente, nuestro ambiente está construido por nosotros mismos (La urbe es una consecuencia del ser humano), por tanto, evolucionamos para adaptarnos a un ambiente del cual nosotros somos artífices, y que varía a partir de la forma en la que evolucionamos. ¿No estamos entonces tomando las riendas de nuestra evolución? y ¿Hacia donde vamos? Ese será el tema de una próxima entrada.